Si dispones de poco espacio, y al mismo tiempo deseas iniciar una pequeña huerta en tu hogar, continúa esta lectura en la que te compartiremos información acerca de varias plantas comestibles para cultivar en casa.
Las plantas alimenticias son una maravillosa opción para decorar nuestras ventanas y jardineras ya que muchas de ellas exhiben un verdor llamativo y un aroma delicioso. Al mismo tiempo nos abastecen durante todo el año de hierbas aromáticas y vegetales frescos, libres de productos químicos libres de productos químicos.
La mayoría de las hierbas se pueden cultivar en casa siempre que reciban un mínimo de seis horas diarias de sol, y que la tierra mantenga un nivel apropiado de humedad. Así que es conveniente ubicarlas tan cerca como sea posible de una ventana iluminada, evitando la orientación hacia el norte.
Cebollino
También conocido como cebolleta, cebolla china, cebolla de verdeo o cebollín, el cebollino es una planta muy fácil de cultivar en casa. Solo corta los extremos de los bulbos, dejando las raíces adheridas. Colócalo en un frasco de vidrio con suficiente agua para que cubra las raíces, y sitúalo cerca de la ventana. Espera a que nazca un brote de 10 centímetros, y trasplántalo a una jardinera o maceta con tierra.
Tomillo
El thymus vulgaris o tomillo, es de origen mediterráneo y suma gran sabor a nuestras comidas. Es ampliamente utilizado en la cocina para sazonar carnes, pescados, guisos y sopas. Pero además posee propiedades curativas en afecciones respiratorias como la tos, el resfriado y la gripe, e igualmente es muy útil como depurativo.
Para cultivarlo en casa, planta un esqueje en una maceta, preferiblemente de arcilla, y colócala cerca de una ventana con dirección sur u oeste. Aunque puede subsistir con luz indirecta, se recomienda que reciba al menos las 6 horas reglamentarias de pleno sol diario. Recuerda que por su origen solo debes regarla cuando la tierra esté seca.
Jengibre
Es una planta que no solo luce bien en interiores, sino que su cultivo es muy sencillo. Todo lo que necesitarás es un pedazo de su raíz, una maceta con tierra rica en nutrientes, humedad y luz solar filtrada. El zingiber officinale, como se le conoce científicamente, es una hierba de sabor penetrante, que posee múltiples usos en la cocina, y constituye un ingrediente esencial en la gastronomía del lejano oriente. Por otra parte, el jengibre contribuye a aliviar los dolores estomacales, las náuseas, así como los espasmos musculares y problemas circulatorios.
Romero
Es ideal para aderezar el pollo, el pescado o las carnes rojas. Para iniciarte en su cultivo en casa, ten en cuenta que es de tipo leñoso, por lo que conviene plantarlo en un recipiente de buen tamaño y profundidad. Solo toma una ramita e introdúcela en una jarra con agua hasta que aparezcan las raíces. Una vez que esto suceda, entonces puedes sembrarla en una maceta, y ubicarla en una ventana preferiblemente con vista hacia el sur, donde recibirá mucha luz solar directa.
Un dato adicional. En caso de que tu romero no disponga de 6 a 8 horas diarias de luz natural, entonces complementa el tiempo que falte utilizando una lámpara fluorescente lo más cerca posible a la planta.
Albahaca
Es una mata noble, que puede ser usada fresca, seca e inclusive congelada. Originaria de la India, es usada en todo el mundo, en especial en las cocinas mediterránea, tailandesa y vietnamita.
Para sembrarla, puedes partir de semillas compradas, o de una planta ya crecida. En el primer caso, siembralas en una maceta con tierra húmeda, y cúbrela con una bolsa de plástico en un lugar expuesto con buen sol. Al salir los brotes iniciales, retira el plástico. De allí solo necesita los requerimientos de sol ya mencionados, y un suelo algo húmedo. Recuerda podarla para acelerar su crecimiento.
Rúcula
Las ensaladas verdes se visten de gala con la rúcula, una hoja verde con vetas rojas, de sabor muy agradable y un poco picante. Esta planta forma parte de los sabores típicos del mediterráneo, así que igualmente va muy bien cruda en platos a base de papa, o en pizzas.
Si deseas cultivarla, simplemente sigue los pasos que ya hemos descrito para la albahaca, y los primeros brotes aparecerán de 3 a 7 días. Cuando la planta alcance los 10 centímetros, entre 4 a 6 semanas desde su siembra, podrás comenzar a incorporarla en tus platillos. Recuerda solo cortar las hojas exteriores para dejar que las interiores sigan creciendo.
Hasta aquí este pequeño recorrido por el mundo de las plantas comestibles para cultivar en casa. Esperamos que haya sido instructivo, y que te inspire a disfrutar de los grandes beneficios de tener tu propia huerta urbana.